Enviar por email o SMS
Cómo sumar a los clientes que ya tenés, sin esperar a que vuelvan al local
El QR del mostrador solo alcanza a quien ya entró. Si tenés una base de clientes de antes —una planilla, la lista del sistema de reservas, los contactos del teléfono— podés mandarles la tarjeta directo, sin esperar a que pasen.
Es la diferencia entre arrancar el programa con cero clientes o arrancarlo con los que ya te compran.
Esto sí cuesta dinero, y no te lo cobra Dardo. Para mandar correos o SMS tenés que conectar una cuenta propia en Configuración → Servicios, y ese proveedor te factura a vos por cada mensaje.
Es la diferencia con las notificaciones push, que son gratis e ilimitadas. Pero el push solo le llega a quien ya tiene la tarjeta instalada — y justamente acá estamos tratando de que la instale. Por eso este es el único momento del programa donde conviene pagar por mensaje.
Antes de empezar: qué hay que tener conectado
En Configuración → Servicios, según por dónde quieras mandar:
| Canal | Qué conectar |
|---|---|
| SMS | Twilio |
| Correo | Mailgun, tu propio SMTP, o Resend |
Cada uno tiene su botón Conectar Cuenta y un enlace a las instrucciones de ese servicio. El detalle está en conectar otros servicios.
Y del lado de Dardo, dos cosas: tus clientes tienen que estar cargados —a mano o importados— y tienen que tener su tarjeta emitida, que es lo que genera el enlace de instalación de cada uno.
Armar el envío
Está en Conversaciones, en la pestaña Correos, al lado de Enviar Push.
Creá el envío
Ponele un nombre —es para vos, el cliente no lo ve— y elegí el canal: correo, SMS, o los dos.
Elegí a quién
Todos tus clientes, o un segmento. Para una primera invitación masiva va todos; para reactivar, conviene el segmento RFM que corresponda.
Ahora o programado
Si tildás la opción de programar, elegís fecha y hora. Si no, sale al confirmar.
Escribí el mensaje
Podés usar emojis y campos que se reemplazan por los datos de cada persona. Y acá está lo importante: elegí la plantilla de tarjeta y el sistema inserta el enlace de instalación personalizado para cada cliente.
Confirmá
El envío queda en la lista, con el estado de entrega de cada destinatario.
Sin elegir la plantilla, el mensaje sale sin enlace. Es el error que arruina un envío entero: mandás dos mil correos invitando a sumarse a un programa y no hay dónde hacer clic. Antes de confirmar, leé el mensaje como si fueras el cliente y buscá el enlace.
Correo o SMS
No es lo mismo, y no es solo cuestión de precio.
| Correo | SMS | |
|---|---|---|
| Costo | Bajo por mensaje | Alto por mensaje |
| Se abre | Poco, y tarde | Casi siempre, y enseguida |
| Espacio | Podés explicar | Dos líneas |
| Cuándo conviene | Base grande, primera invitación | Base chica, o gente que no abre correos |
La combinación que suele funcionar: primero el correo a toda la base, que es barato, y después un SMS solo a los que no lo abrieron, que es donde el costo se justifica.
Un envío no es una campaña de venta. Acá no estás vendiendo nada: estás invitando a alguien que ya te compra a llevarse algo gratis. El mensaje que mejor funciona lo dice así de simple — qué gana, dónde se guarda, y que no tiene que descargar ninguna aplicación.
Después del envío
La lista muestra el estado de cada destinatario, así que se ve qué rebotó. Pero el número que importa no está ahí: está en cuántas tarjetas se instalaron en los días siguientes, en el tablero.
Un envío con buena entrega y pocas instalaciones no es un problema de entrega: es un problema del mensaje o de la oferta.