Promocionar en redes
Qué publicar sobre tu programa para que la gente lo instale
Dónde va el enlace de instalación —la bio, el estado de WhatsApp, tu perfil de Google— está en la guía de distribución digital. Acá va lo otro: qué publicar para que alguien lo toque.
Elegí bien qué enlace publicás. Como el enlace es por tarjeta, en un canal abierto —donde te ve gente que no te conoce— conviene el del cupón de bienvenida. El de la tarjeta de lealtad rinde más donde ya están tus clientes. Publicar el cupón para todos significa dárselo también a quien ya te compra hace años.
El error que hace que nadie lo instale
Casi todas las publicaciones sobre programas de lealtad hablan del programa. A nadie le interesa tu programa: le interesa lo que se lleva.
| En vez de | Decí |
|---|---|
| "Lanzamos nuestro programa de lealtad" | "A partir de hoy, cada seis cafés el séptimo va por nuestra cuenta" |
| "Instalá nuestra tarjeta digital" | "Tu próxima sesión ya te empieza a sumar para la cuarta" |
| "Sumate a nuestro club de beneficios" | "Ahora tu compra te deja saldo para la temporada que viene" |
Es la misma frase dada vuelta, y cambia el resultado.
Ideas que funcionan
El anuncio. Una sola vez, cuando lanzás, contando el beneficio concreto y que se instala sin bajar ninguna app. Esa última parte saca la objeción principal antes de que aparezca.
Cómo se ve la tarjeta en el celular. Una captura o un video corto de la tarjeta en la billetera del teléfono. Mucha gente no sabe que esto existe y le sorprende que no sea una app.
El recordatorio de saldo. "¿Sabés cuántos puntos tenés juntados? Fijate en tu tarjeta." Le sirve a quien ya se sumó y empuja a instalarla a quien todavía no.
El beneficio por tiempo limitado. Puntos dobles esta semana, o una franja del día con beneficio extra. Le da un motivo para venir ahora y no algún día.
Alguien canjeando su premio. Es lo más convincente que podés mostrar, porque prueba que el premio existe de verdad. Pero:
Publicar a un cliente necesita su permiso explícito, y conviene pedirlo bien. No alcanza con que se haya reído frente a la cámara: preguntale si podés publicarlo, decile dónde va a salir, y aceptá un no sin insistir.
Y no publiques su nombre completo salvo que te lo haya autorizado expresamente. Un nombre y apellido en una publicación abierta es un dato personal expuesto de alguien que solo quería un café gratis. Con el nombre de pila, o sin nombre, la publicación funciona igual.
Cada cuánto
No hay un número correcto, pero sí un patrón: un anuncio suelto no alcanza. La gente no ve todo lo que publicás, y quien lo vio en enero ya se olvidó.
Lo que funciona es que el programa aparezca de vez en cuando dentro de tu contenido normal —una historia con el saldo, una foto de un canje, un recordatorio cuando hacés una promoción— en vez de una campaña de lanzamiento y después silencio.
Adaptalo a tu rubro
Consumo diario (cafetería, heladería, panadería): la tarjeta se llena rápido, así que los canjes son frecuentes y tenés material seguido. Mostralos.
Servicios con turno (estética, spa, peluquería): entre visita y visita pasan semanas, así que el contenido sirve más como recordatorio que como novedad. El mejor momento para publicar es cuando abrís agenda.
Venta presencial (indumentaria, accesorios): el programa se cuenta bien junto al cambio de temporada, cuando la gente ya está mirando qué comprar.
Si vas a publicar una promoción con beneficio aumentado, revisá antes que la tarjeta la tenga configurada — con Horas felices para franjas del día, o con una promoción puntual. Anunciar algo que el sistema no está aplicando te deja al equipo explicándolo en el mostrador.