Armar un flujo
Los dos tipos de automatización, los cinco estados, la re-entrada, la ventana horaria y la trampa de editar
Un flujo se arma en un lienzo: arriba el disparador, y debajo la cadena de bloques. Lo que sigue es todo lo que rodea a ese lienzo y que no se ve hasta que te muerde.
Primero: qué tipo de automatización es
Al crearla, antes que nada, la plataforma pide elegir el tipo. No es un rótulo: define cuándo se revisan las condiciones de entrada.
| Tipo | Cuándo revisa |
|---|---|
| A tiempo | A lo largo del día |
| Activando una variable | Cuando algo cambia |
La de variable reacciona en el momento; la de tiempo pasa a revisar durante el día. Para "apenas instale la tarjeta, dale la bienvenida" querés la de variable. Para "todos los que hoy tengan sellos por vencer", la de tiempo.
Los bloques
El primero se llama Generar y es el disparador — todos los que hay están en disparadores. Debajo, la cadena: Esperar, Regla y las acciones, que están en acciones.
Cada bloque tiene un menú con Editar, Agregar después, Eliminar acción y Eliminar acción y todas las acciones después.
Borrar una Regla borra su contenido. La plataforma lo avisa: "Todas las acciones de esta condición también se eliminarán". Si armaste dos ramas largas y borrás la regla de arriba, se van las dos.
Los cinco estados
Una automatización siempre está en uno de estos:
| Estado | Qué significa |
|---|---|
| Borrador | La estás armando. No corre |
| Activo | Está corriendo |
| En pausa | Existe y está completa, pero apagada |
| Necesita configuración | Le falta algo para poder correr |
| Eliminado | Se borró |
Necesita configuración es el que más confunde, porque la automatización parece estar ahí. La cuenta viene con una de ejemplo, Card Delivery, justo en ese estado: se dispara con Tarjeta emitida, espera 5 minutos y pregunta si la tarjeta sigue sin instalarse. Es un buen flujo, y no está corriendo hasta que completes lo que le falta y la actives.
La trampa: editar la apaga
Cuando editás una automatización activa, la plataforma la desactiva. Lo avisa con un cartel: al editar se desactiva, y para que vuelva a funcionar tenés que habilitarla de nuevo desde la lista de automatizaciones.
Es deliberado —evita que corra a medio editar— pero se olvida siempre. El síntoma es el peor posible: no falla nada, simplemente deja de entrar gente al flujo y no te enterás. Después de tocar cualquier automatización, volvé a la lista y confirmá que dice Activo.
Re-entrada: ¿puede volver a entrar la misma persona?
Es la opción que más cambia el resultado y la que nadie mira. Se llama Vuelva a aplicar la automatización a los clientes y define cuánto tiene que pasar para que alguien que ya recorrió el flujo pueda volver a entrar:
No repetir · Día siguiente · En una semana · Después de un mes · Un año después
La regla práctica: si el flujo es un momento único en la vida del cliente —la bienvenida, la primera instalación— va en No repetir. Si es una reacción a un comportamiento que puede repetirse —se enfrió, volvió a enfriarse— tiene que poder volver a entrar, o lo rescatás una sola vez en la vida.
Ventana horaria
Se puede fijar un intervalo de tiempo con hora de inicio y hora de finalización, para que el flujo no ejecute fuera de esa franja.
Es la diferencia entre una automatización que ayuda y una que despierta gente a las 3 de la mañana. Un push a la madrugada no se pierde: se lee al otro día, con bronca, y la tarjeta se borra de un toque.
Copiar, compartir e importar
Una automatización se puede copiar dentro de la misma cuenta, y también compartir: se genera un enlace, y quien lo abre la importa a su lista pudiendo ponerle otro nombre.
Esto vale oro si manejás más de un local o más de un cliente. Armás el flujo bien una vez, lo probás, y lo repartís. No hay que rearmarlo casilla por casilla en cada cuenta.
Si funcionó o no
Cada automatización muestra sus propios números: Destinatarios, Recibido, y la fecha y hora del último envío.
La lectura útil no es el total sino la relación entre los dos primeros. Y el dato que más rápido te avisa de un problema es la fecha del último envío: si un flujo que debería correr todos los días dice hace dos semanas, algo se apagó — casi siempre, alguien lo editó y no lo volvió a prender.
Antes de activar
- Probalo con vos. Poné tu propia tarjeta en las condiciones de entrada y recorrelo entero antes de soltarlo sobre la base.
- Mirá el estado después de guardar. Es el paso que se saltea todo el mundo.
- Revisá la re-entrada. Es el default que más silenciosamente arruina un flujo de reactivación.
- Contá los mensajes. Sumá los push de todas las ramas y preguntate si vos aguantarías esa cantidad de una marca.